Don Albert Ni animal ni espiritu puro, la persona humana es un compuesto perfecto de ambas vertientes ontólogicas, que existe y actúa bajo la tremenda tensión de vivir suspendida entre el cielo y la tierra, en constante y perpetua lucha entre sus dos fuerzas constitutivas básicas, pero con la esperanza de reposar algún día en Dios como en su fin supremo :D